lunes, 28 de diciembre de 2009

En uN mInuTo


He ansiado las violáceas
cansinas cordilleras
por las que
ríos de tristeza
-aún más pura que la que más-
arrastran recuerdos
en un sinfín memorístico.

Significa para mí
un momento de reposo
ver volar palabras no debidas
con la excusa de este otoño,
apelmazar los tamaños demasiado crecidos
-las ilusiones-,
abandonarme un minuto
a la verdad de mí misma
de mis ansias tan poco prácticas.

He ansiado los rosados e ingenuos sentimientos
de la primera vez
que lo di todo,
bailo desde entonces
cojamente desenfadada
agitando mi victoria por haber sobrevivido.

Quién quería
-yo no era esa-
hacer falto al amor
de un sentimiento tan escaso,
por imposibles no fue
tuve puertas
-tengo todavía ventanas-
pero ninguna fe en mí misma sin embargo.

Significa para mí
un momento de reposo
sin más palabras en mis labios
por una vez;
hoy me confieso al oído
por sentimientos inmerecidos,
por entregas devueltas a destiempo.

Ya no seremos más desconocidos:
-yo y yo,
yo conmigo;
andando a tientas
con los tobillos tensados,
estoy intentando alcanzar
mi tan alta valía
que ha resultado estar tan abajo.

He ansiado las intrépidas aventuras
con las que duermo mis sueños,
las luces que creía en mí
-a pesar de todo lo vivido-
no han salido;
las alimento reservadamente
porque sigo teniendo conmigo
a alguien que sigue llamándome por mi nombre.

Quién quería
-yo no era esa-
parlotear palabras caducas
justamente en otoño,
tener experiencia pintando
los colores de un sol
en despedida.

Significa para mí
un momento de reposo,
un encogimiento
de mi propia esencia
que se arruga
sobre sí misma en un minuto.

ToDo eL MunDo

Todo el mundo tiene derecho a disfrutar de sus derechos.
La vida así ha hecho conciliadoras todas las cosas.
Todo capta su sentido de esa manera.
La justicia, el equilibrio entre dos o más puntos distintos, encuentra así su reposo.

Todo el mundo tiene derecho a disfrutar de una familia. A formar una -más aún-.
Pasar sus momentos todos a la sombra de uno mismo, que va en continuo.
Es una satisfacción, un orgullo siempre, por muy distinta que resulte ser la realidad a la voluntad primera.
Se sustenta en la necesidad del significado básico, en lo infinito de la esencia propia, en el alcance desproporcionado del alma humana.

Todo el mundo tiene derecho a preguntarse por las cosas, por uno mismo si es justamente a uno mismo al que no se entiende.
En estar de viaje, siempre incluso, todo el mundo tiene ese derecho, no tiene porqué pararse nunca, puede estar siempre en búsqueda.

El sol cayó y renació desde la naturaleza viva incontables veces ha. Ha mutado en colores.
Nosotros hemos experimentado sabores, sentimientos que nos han precedido y que no morirán con nosotros.

Todo el mundo tiene derecho a disfrutar de sus derechos. En hacer valer su valor humano. El derecho a equivocarse si se reconoce la culpa.
Todo el mundo tiene derecho a ser diferente. A querer ir por un camino opuesto si es lo que le pide el corazón.

Hay una duda primigenia que nos consume a todos nosotros. ¿Quienes somos?
Todo el mundo tiene derecho a buscarse una respuesta.

sábado, 26 de diciembre de 2009

PaRa uN hErmAnO

Después de haber leído esas inquietudes tuyas, tan familiares que las siento mías, escribo a parte, a un lado.

Yo siempre he pensado "esto no puede consistir únicamente en tirar para adelante, yo necesito algo más". Ahora lo sigo pensando, menos veces sin embargo, y no por falta de tiempo, sino por dureza de espíritu.
He envuelto algunas cosas bajo una capa ligeramente tímida, por autodefensa.

Eso nadie te lo enseña. El cómo adaptar la propia mirada al caprichoso deseo. El cómo voltear los colores, los mismos sentimientos cálidamente transformados.
Nadie te enseña a mirar de esa manera que tú quieres. El propio papel te lo exige. Adecuarse a un mundo falto de tantos corazones y tantas sonrisas que pasan. Sólo tú verás tu progreso, interiormente, en tu alma, con tu paz firme bajo el brazo, lo sabrás, simplemente. Vendrá con la resignación de los años, con la impaciencia incluso, hasta porque sí.

Todos buscamos ese sentido. Algunos más tardíamente, ...otros desde siempre.

Yo sólo puedo mirarte sutilmente, sin siquiera llegar a rozar tus pensamientos, pues hay muchas cosas sólo tuyas: -hay distancias insalvables hasta entre amores de sangre.

Te veo a un lado. Tu mirar vuelve a ser triste. Yo te entiendo en tu silencio incomprendido:

-acabas de conocer tu soledad.

Tú piensas que te eres extraño. Y es verdad; y es verdad también, yo nunca podré entender cómo te sientes. Eso es tuyo, es tu relación con Dios, misterio de la vida, incógnita sobretodo de ti mismo.

Ahí, en ese momento en el que te paras y estás pensando, un minuto apenas y ya bastaría. Puesto que las cosas importantes de la vida se saben ilógicamente de repente.

Nunca llores, sin embargo, cuando el sin remedio venga a ti y quiera engañarte:
-todo es milagroso en esta vida.
Tú mismo y tu pensar, y tu amor grandioso.
Llora por no tener más tiempo, que deja a uno siempre más sabio y más disfrutador. Llora cuando te sientas aprisionado dentro de ti, cuando quieras dejar abandonada tu consciencia y echarte fuera de ti mismo, porque así creas poder escapar. No hay nada más allá, que otros yoes mismamente solitarios e intranquilos. Quédate contigo, siempre, aunque no te entiendas. Porque todas las respuestas las tienes innatas en ti.
Estás hecho de los mismos cimientos que sustentan y dan forma y sentido al mundo. Tú eres lo de fuera, y a la vez eres tú mismo. Como yo, que todo lo formamos y todo nos ha formado. Venimos de todas partes. Y nuestro sentido es el sentido mismo, y aún así no nos entendemos.

Sonríe cuando te sientas desconocido y abundante, pues no todo el mundo tiene pensamientos tan generosos.
Tú eres un disfrutador más grande.
Tienes más cuerdas para tocar más finamente los sonidos del mundo.

Y te tocarás a ti mismo una canción unificadora.
Tu sentido. Tu soledad. Tendrán por fin un contínuo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Os hAblaRé

Os hablaré desde mi experiencia de niña, chica,
de 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20,21 años.
Es lo que he hecho siempre,
arrebatarle al tiempo
su indiferencia
o su prisa;
-"unas palabras, por favor"
a veces sí que lo he pedido,
cuando me encierro sola
y solo yo vuelvo a ser yo,
dejando
al otro lado de mí misma,
todo lo demás que ya no forma parte de mí.

Os hablaré
de los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos
sucedidos,
lo que me trae la vida
lo traigo aquí,
medio dormido en las manos
medio vuelto palabras
aquí en los labios,
faltos de silencio.

Os hablaré sin reservas
desde estos ojos
que aún no conocen todo completamente,
desde esta sensibilidad nacida mía,
desde estas ganas arolladoras por lanzarme al mundo
y perderlo todo
y ser más cruda
y menos dura conmigo misma.

Os hablaré
aún cuando estéis dormidos y calmos
en vuestros silencios pacíficos;
removeré
-aún sigo inquietamente pensando-
aquello que nada parece a simple vista
es parte fundamental e intregrante de la vida.

Os hablaré sin teneros en cuenta
-éstas son necesidades que me brotan-
me arrancan la voz y se la llevan,
yo no sé dónde,
y luego las leéis impávidos, indiferentes;
sé todo eso:
-la lectura viene del tiempo muerto
de las casualidades.

Os hablaré,
sin embargo:
-pondré los puntos sobre mis íes
bajamente vuestra mirada.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Del dIchO al hEcHo

Ella quería desesperadamente pasar a la acción
aquel sonido tan sobrecogedor que ahora la hacía sentir pequeña.
Los te quiero se habían quedado cortos.
Sus brazos pendían con fuerzas insuficientes
aquellos dedos redondos y amigables.
La palabra se había olvidado
dejando atrás su otra mitad.
Porqué llorar dejando resposar las lágrimas
con tiempo y en silencio.
No lo sabía.
Sin embargo todavía lo hace,
y escucha los ecos de tamaños gritos.
Miles de curvas indefinidas hacían resbalar las intenciones.
Se había perdido.
La palabra se había olvidado
dejando atrás su otra mitad.
Los te quiero se habían quedado cortos.
Ella quería desesperadamente pasar a la acción
aquel sonido tan sobrecogedor que ahora la hacía sentir pequeña,
pero lo recitaba otra boca.

lunes, 14 de diciembre de 2009

RefLeXioNeS

Te escribe mi presencia.
Mi consciencia.
Ese nombre que me doy a mí misma.
Un yo como tú, que eres yo también.

Porqué no sentarse y dejar de pensar unos momentos.
Dejo mis miedos a la sombra, mis ruegos cómodamente reposados en la silla, mi ansiedad aplastada bajo las baldosas, estas ganas por buscar la felicidad...las dejo atrás en el camino hasta este momento en que me siento.

Por eso te escribe mi ser mismo fluyendo como pocas veces. Ya no son palabras pensadas las que te digo, no tienes que pensarlas tú tampoco.
Esto es un cristal en el que quizás te puedas reflejar, abstraerte, dejar correr la corriente de sucesos que no se detiene, y aceptar, y empezar a sentir que no hay mejor vida que la que propia. Felicidades como ésa son las naturales. Pero las complicamos. Lo hacemos siempre. Porque es imposible ser feliz si siempre estamos queriendo ser quienes no somos, si no nos dejamos ser nosotros mismos.
Esta mañana he deseado ser más delgada al verme al espejo; he querido ser más trabajadora, pues me quejo a menudo (y de camino al autobus lo volví a hacer); he querido tener más tiempo libre en cuanto he entrado por la puerta de la facultad. Y así, hasta ahora. Ahora querría estar en tantos sitios..., siento que así sería mucho más feliz. Pero estoy aquí. Y sería más feliz esta mañana si no huebiera deseado esas cosas que ni siquiera sé si, al fin y al cabo, me harían más feliz. Por eso me he sentado aquí, y he dejado fluír mi ser mismo como pocas veces. Por eso he despegado mis palabras de las sílabas, y las sílabas de mis labios, y mis labios de mi cara, y mi cara de mí misma. Y a pesar de todo soy yo la que hablo.

¿Y tú, quièn eres?, me dirás.
Yo soy un tú como tú eres.
Somos un algo nuestro.
Somos una consciencia autónoma y limitada. Por eso, -uno más entre los unos-.
Somos lo que somos.
Y eso es todo lo que necesitamos ser.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Me deshojo,
margarita,
en otoño:

-ahora soy un árbol y me estiro-

ReflExiONes InqUieTaS


Estoy adentrándome (sucesivas capas atmosféricas más abajo) en el increíble y desconocido mundo del Universo.
Es paralizante darse realmente cuenta de la infinidad de volúmenes, densidades, temperaturas y velocidades que pueden llegar a acaecer.
Todo se vuelve hasta incomprensible, casi ilógico, y me cuesta hacerme una idea de la siquiera posible existencia de tales condiciones.
Mi condición es desconocida en parte, asimismo, pero no me impresiona tanto. ¿Quizás porque forma parte de mí?, ¿quizás porque la siento más verdaderamente posible pudiéndiola tocar, pudiéndola oler, ver, saborear y escuchándome?.
Puede ser.
De todas maneras no es justo.
Debería de resultar la misma sorpresa, tanto de lo grande como de lo pequeño. Tanto de lo cercano como de lo que nos queda lejos.
Pensar sin embargo que el universo se está expandiendo...¿sobre qué? sobre la nada misma. Me es inconcebible semejante suceso. Pero por ello soy consciente de que, que yo no entienda una cosa, o que ninguna persona la entienda, no significa que no exista, que no sea. Por tanto me impresiono. Quizá me impresione de mi impresión, acostumbrados como estamos (y mal acostumbrados, por cierto) a querer entenderlo todo, y en último término, a haber conseguido conocer gran parte de las respuestas a las preguntas que nos llevamos haciendo siempre del mundo. Pero no siempre tiene que ser así.
Así pues, decir que estoy despertando mi mente pequeña del letargo de la rutina, de la absurda y caprichosa necesidad que tenemos los seres humanos de cuantificar todo lo que nos rodea.
Al final tanto lo grande como lo pequeño, lo sólido como lo líquido y gaseoso, lo vivo y lo inerte..., están formados por energía. Nosotros somos energía. La mesa es energía. La luz del sol es energía. El movimiento es energía.
Y yendo más lejos, el pensamiento también es energía...
Hasta estas teclas con las que escribo ahora mismo son y funcionan con energía (¿no sería más correcto, y suficiente, decir simplemente que SON energía?, ¿no engloba ya EL SER por sí sólo todas las propiedades inimaginables?

martes, 1 de diciembre de 2009

A paPá


Cierro los ojos por un momento
sin que tiriten una vez más mis pestañas,
el frío aún no ha llegado
se ha perdido
por tus manos hiciste un camino
bien lo sé
de cuencas disuasorias
de desniveles repentinos
aislantes de temblores
-que no temores-
porque es la vida
la misma
la que da los sabores,
pero, por suerte...
te tengo
estás impreso en mi alma
te llevo con calma
en mis sonrisas interiores,
siempre dices que dentro se encuentra todo
lo siento cuando lloro
cuando río,
cuando intento decir una oración,
todo está dentro
mi amor se encuentra incompleto
si no te abrazo sin embargo
poder decirte algo
tan sencillo
como lo siento
o yo intento
quererte siempre de la mejor manera,
porque tú eres una canción acabada
de ésas que siempre suenan mejor
cada vez que las escuchas,
estás en el aire
y no te sientas culpable
si te respiro, agradable,
sólo a ti,
padre mío,
eterno para mí
-tú no cumples-,
poder aprender de ti
poder quererte
hablar contigo
o simplemente sacarte una sonrisa
¡qué mayor risa interior!
¡qué mejor felicidad! no hay ninguna
que verte feliz
escucharte feliz
saberte feliz...

martes, 24 de noviembre de 2009

PenSanDo en Ti


Estoy pensando en ti,
últimamente sólo pienso en ti,
en cuando estamos
y cuando no nos vemos,
en las ganas cuando queremos
un poco más del tiempo
que no tenemos.

Estoy pensando en ti
mientras pienso en ti,
no hago otra cosa
-mariposa-
más que subirte una y otra vez a mi cabeza
y volver a subirte,
como si te estuviera columpiando
y me olvidara de mis propios pies
cuando tú estás arriba.

Estoy pensando en ti,

mientras,

la vida.

domingo, 22 de noviembre de 2009

LocUra


Vamos a retumbar
las esquinas de nuestros dos pares de labios,
a provocar terremotos superficiales
montados en una nube a gasóleo
-como si todo hubiera empezado
hace millones de años-
y fuésemos eco,
el eco progresivo
de esto que estamos sintiendo ahora mismo.

Vamos a retumbar
los cristales irisados de nuestros ojos
mostrándoles lo humanamente placentero
-lo propiamente nuestro-,
vamos a darle la vuelta a la tortilla
ahora que el aceite chisporrotea álgido
se mueve inquieto en este calor insoportable;
-movámonos más-
vayamos a desordenar la paz del mundo
con una sonrisa en el rostro
que nunca se esté callada;
distraigamos la sucesión de los días
para que siempre anochezca
y podamos ir colgando intimidad
en los barrotes de una cama de 2x2.

Vamos a pintarnos el pelo vivamente
a ducharnos con sombreros de terciopelo gris
a pintarnos las uñas añadiendo los dedos
a colgarnos al cuello nuestros brazos, nuestras manos,
los pies, las orejas, nuestras piernas, nuestros pelos uno a uno;
vamos a desafiar las miradas sorpresivas
a todas aquellas personas cualquiera que viven de cualquier forma,
vamos a hacer un nudo grande con tu pierna y mi pierna
y tirémonos al mar bravamente en un impulso;
vamos a bucear los sueños
a tentar los miedos
en el juego de la vida que es real.

Esto es amar,
siendo locura,
ardor y ternura van de la mano
-lo aprendí contigo-;
vamos a desgastar las calles
-atrevidos-
seamos simplemente dos locos espontáneos
exhibiendo su parte de culpa tontamente.

jueves, 19 de noviembre de 2009

El leNguAjE deL munDo


La tranquilidad de aquellos recuerdos no tiene parangón.
Todos transcurren en veranos cálidos y jóvenes.
Puede que todos sean parte del mismo verano, de los mismos soles y las mismas corrientes marinas.
Puede que en ellos yo haya sido una también, una como no hubo otra, como ahora no soy, una yo misma y conmigo misma, disfrutando al unísono de aquel regalo regalado.

Sobretodo el sol anaranjado pigmentando las copas de las casas, las copas de las flores, las copas de las altas farolas metálicas estiradas hacia el cielo.

En ese momento, todo es paz. A pesar de los ruídos de un tráfico ocioso, estar en el mundo justo ahí, merece la pena. Mientras las personas vuelven a sus casas cansadas después de un largo día en la playa, a mí las fuerzas me sobran sin embargo. Puedo sentir casi casi...todo agente externo pegarse a mi cuerpo.
Me he convertido en un imán, en una fuente canalizadora de la energía circundante: atraigo vientos suaves desesperados por colarse entre mis piernas; atraigo fuertemente la fuerza gravitatoria, que desciende sobre mí y me posee sin descanso; atraigo las ondas de sonido que bailan en mi cóclea canciones discordantes.

Me encuentro receptiva al mundo y a sus lecciones.
Escucho con multitud de lenguajes.
Mis sentimientos varían, y yo los acomodo, codifico sus distintos lenguajes y calculo sus profundidades.
Nadie ahora mismo podría entender cómo me siento, salpicada da tantas sensaciones inusuales.

El mundo me provoca.
Busca mis reacciones.
Él me desea, se me insinúa con colores calurosos y susurros calmados.
Me siento acogida y aceptada en su seno maternal y de viril bravura.
Soy una mujer entregada a su presencia.
Por haberme hecho partícipe de tamaño momento, que podría ser cualquier momento, pero que lo es todo sin embargo.

La tranquilidad de este recuerdo no tiene parangón.
Es la tranquilidad misma del mundo, conmigo, que soy una.

lunes, 16 de noviembre de 2009

DesProViSTa de TítULO

La punta de mi lengua
se ha perdido
por impaciente
en tu extensión
-creciente-.

Y es verano
el calor trastoca los andares
más animales,
menos humanos.

Dirigidos por impulsos
somos otros dos
-uno solo-
golpeándonos las piernas
llamamos al grito placentero
quedándonos voluntariamente desquiciados;
-queriendo más-
nos decimos
palabras malsonantes
a nuestros excitables oídos desbordados.

Nos invade un ardor
y un desconcierto,
-un sentimiento todavía más fuerte-
poderoso,
por juntar tus aguas y las mías
anchean poco a poco
las orillas
impulsadas por un torrente
de necesidades prohibitivas.

Quién viera tus ojos
ahora mismo
tan perdidos
mirando al cielo
de mis senos endurecidos
por el peso de tu cuerpo
sobre mi cuerpo.

Volveremos el uno al otro
mil veces
empujaremos este ansia
como si fuese la primera vez,
con las mismas ilusiones del primer día
y los primeros besos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

-Marlene, escapada del infierno- Monseñor Juan José Aguirre


Esta niña que veis en la foto (abajo) se llama Marlene y tiene 14 años y medio. Vive en la diócesis de Bangassou, Centroáfrica, a donde acaba de volver, escapándose literalmente del infierno. Este infierno es la selva, en la que ha vivido desde que fue raptada de su hogar a los 13 años. Los luciferes de turno son soldados de una guerrilla que se hace llamar LRA. Cuando Joseph Kony fundó este grupo en el norte de Uganda hacia 1980, parecía un movimiento de liberación. Luego se convirtió en una auténtica pesadilla de crímenes, saqueos y violaciones en masa, raptando miles de niños y niñas, pisoteando los derechos fundamentales de civiles inocentes y matando también al último puñado de mártires de la familia comboniana, todos sacerdotes, entre los años 80 y 2000.
Entonces el ejército regular los expulsó hacia el sur del Sudán, donde tuvieron su santuario algunos años hasta que de allí los expulsaron hacia el parque nacional de Garamba, en el Congo, 12.000 km de sabana arboreada y selva tropical. Varios intentos por firmar la paz resultaron fallidos y Kony se ha vengado de los ataques del ejército ugandés y congolés masacrando civiles indefensos. Es una de las caras más asquerosas del continente africano.

En marzo de 2008, un centenar de soldados entraron en Obo al este de la República Centroafricana, la que fue mi primera misión por 7 años. Como ya he contado a menudo, aquella noche horrorosa saquearon cientos de graneros, violaron mujeres por turnos de tres o cuatro soldados, en sus propias camas, y sembraron la desesperación, dejando decenas de familias en llanto. Las huellas de las botas embarradas de aquellos brutos mancharon, no solo las sábanas de aquellas familias, sino que mancillaron el honor de toda la población.

Aquella noche se llevaron a Marlene. La ataron por la cintura a un rollo de cuerda junto con otros muchos jóvenes de Obo, le pusieron un saco con 25 kilos de mandioca en la cabeza y empezó su calvario con el LRA. En la foto, bajo los delicados moñiclis trenzados en su cabeza, dormirán pesadillas y violencias infames, golpes y agresiones que una niña con trece años no podría digerir. Se tragó 15 días de marcha y también la muerte de algunos secuestrados que no aguantaron el ritmo y los remataron a machetazos, al más puro estilo de “Hotel Ruanda”. Un año y medio de horror, 18 meses dando bandazos por la selva, soñando con la comida de su madre Jeannine, haciendo de muro humano cuando los helicópteros ugandeses lanzaban misiles contra el campamento de Kony sorteando los árboles de Garamba o yaciendo en el suelo atada a un árbol fingiendo dormir mientras alguien abusaba de otra muchacha atada a su mismo árbol.

Pero lavando la ropa de los soldados o cuidando de los niños del “boss” de alma metalizada, Marlene resistió, como dice la canción: “para seguir viviendo”. Sobrevivió a transfusiones de muerte viendo a sus compañeros de clase, secuestrados como ella, con una AK-47 en los brazos, entrenándose para la guerra.

Cuando le hice esta foto, le dije que sonriera. Hizo de tripas corazón y sus ojos brillaron. Pero en ellos, detrás de sus pupilas, se esconden 540 días de esclavitud, lejos de casa, noches huérfanas de malarias inclementes que la vaciaban de fuerza desangrando su resistencia. Allí en la selva, rodeada de fanáticos homicidas, empezaron a crecerle los senos, a la vista de todos, en público, pues en la RLA una esclava no podía tener intimidad. Empezó a ser mujer lejos de su madre y tal vez esto fue lo que le dio las luces para intentar la fuga por tercera vez.

Volvió a Obo en el mes de Julio pasado, después de caminar 10 días por la selva, llagados los pies pero viva, en estado de shock y desenraizada, con una yaga tropical abierta en el pómulo de su cara. Su madre se hizo en cuatro para alimentarla, para abrazarla por las noches cuando gritaba o para consolarla durante sus largos silencios.

El LRA llegó a Obo un mes después y empezaron desde cero la cuenta de saqueos, violencias, robos y brutalidades. Aún siguen allí. Hace unos días quemaron con gasolina un coche de una ONG italiana y mataron al chófer africano y a su ayudante. Así el nombre de Obo apareció en Internet, porque era algo relacionado con Italia. Pero Obo y sus alrededores viven así, 15.000 seres hambrientos y asustados, desde hace meses y los muertos son muchos más que los dos desafortunados de la ONG. Tuve que sacar a las monjas de aquel infierno pero los sacerdotes centroafricanos se quedaron para dar ánimo y fortaleza a la población, no huyeron en marzo del 2008 y siguen allí, como columnas de bronce, en octubre del 2009.

Al final Jeannine me escribió para que Marlene viniera a Bangassou, a un centro de chicas estudiantes cerca de la Catedral financiado por unos amigos de Antequera. Llegó de noche, mientras un nuevo grupo de oftalmólogos operaba la última operación de cataratas del día. Un mes después, con sus cabellos trenzados y el uniforme negro-amarillo de la escuela de la catedral, Marlene empieza a sonreír, a contar tímidamente sus desaventuras y a ser una persona como las demás.


Mons Juan José Aguirre, Obispo de Bangassou, 15 Octubre 2009

viernes, 13 de noviembre de 2009

uNa peQueÑa maNchA en eL pApeL

Este es un comienzo lento. Porque lentamente es como me siento.

Discurriría más rápidamente, al menos más ligeramente si imitase a la lluvia de esta tarde. A la lluvia de ayer. La lluvia venidera, que no la primera, ni la última acaso.

Sólo decir unas pocas palabras, sin ponerlas encima de los demás oídos, espontáneamente, inocentemente comenzarán así las que yo quiero decir.


-No me mires y me digas que me conoces. No me digas más veces que me harás feliz-.

Pondría un dedo sobre tus labios encantadores, si no fuera porque ya no me tengo a mí misma:-ni mis dos dedos más pequeños siguen todavía conmigo, los he perdido, vagabundeante, ilusoria como me encuentro.

Pero pondría un dedo sobre tus labios ahora mismo, si pudiera, para que guardases esas frases tan bonitas para otra. Para otra.

Porque, ¿quién posee las felicidades, esas verdades prometidas?.
¿Quién se atreve siquiera a prometer el cielo, cuando la vida viene sola y sus añadiduras son espontáneas?.

-No me mires y me digas que me conoces. No me digas más veces que me harás feliz-.

Porque mi felicidad se me asemeja compleja, todavía toma direcciones desconocidas.

Y no,
no sé a dónde estoy yendo...

OtrA vEz

Ahora lo sé. Otra vez. He vuelto a tener la sensación de estar escalando sobre cosas nuevas. Inclusive a mí misma, tan rocosa y escarpada. Escalé ayer nuevamente. Repentinamente, porque sí. He vuelto a tener la sensación de haberme defraudado a mí misma, por quien yo creo justamente que soy, lo que quiero que sea mi vida. Ahora lo sé. Otra vez. El pasado pasó, eso es cierto, pero nos visita a veces de imprevisto... Yo, rocosa y escarpada como soy, ni siquiera estoy hecha para ponerme por encima de mí misma e ignorar mis malas sensaciones pasajeras. Soy también un cúmulo de sensaciones, las presentes en contínua batalla con las pasadas. Un querer alcanzar a esa persona que tengo por mí misma y a la que me cuesta acercarme.

Ahora lo sé. Lo supe. Seguramente lo volveré a entender más tarde. Es inevitable que yo misma, en este momento, hace diez minutos, no me esté condicionando para dentro de un rato.

Ahora lo sé. Otra vez. He vuelto a tener esa sensación.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Al aMoR


Siempre habrá tiempo para jugar
engalanando gloriosos los momentos
tales como tus rodillas encorvadas
rodeadas
por mis muslos tensados sobremanera.

Quedémonos sopesando este placer,
ahora que es sorpresivo
y anestesiante de los dolores,
quién controla los amores
-no sabe nadie-
de qué manera gozar el valle
si no es atacando
-entrando y sudando-
los propios ardores.

Quemamos el gusto
de un buen sexo emocional
-que no carnal-
siendo como son
más picantes los dulzores imaginarios
que catalogamos como
"pendientes de verificación".

Yo digo amor
-del bueno, del escaso,
me refiero al culmen
al orgasmo del bienestar completo,
siendo uno el otro
y otro el uno,
ese suceso irrepetible
por su peso,
creador de besos e ilusiones
de poemas, de canciones,
causa primera de la vida
-razón última-.

A unA herMaNa

Tú, que me conoces,
no te diría
-y lo sabes-
poco más de media palabra
si no fuera verdad lo que dijera.

Yo te comiera
yo te amara como nunca
-yo te quisiera
de lo bueno, lo mejor-,
tú, que me conoces,
porque me has vuelto un poco de ti
y en ti me veo,
tengo miedo
que llegue el día
-o la noche-
en que una de las dos
se vaya al perder el miedo.

Yo te durmiera
te sumergiera en los sueños más placenteros
si no fuera porque quiero verte
poder tenerte cerca mía
cada día,
poder aprenderte nuevamente
y nuevamente.

Tú, que me conoces
siempre rondando
-y no desisto-,
aún no he visto
la manera
de quererte
a tu manera:
-a dos metros de distancia-,
vuelvo atrás
mis pasos adelantados
mis palabras añadidas
al silencio que destilan
tus caricias nunca dadas
que se crecen en mi cabeza,
quién pudiera
tocar tu alma
entender la calma
de tu querer separado por dos metros.

Yo te tuviera
presente en cada poesía,
en cada día bueno que tuviera
fueras tú
y siempre has sido
una hermana,
quién te abrazara
como nadie pudiera,
tenerte
poder decirte:
-me llevas,
velando tus sueños,
la mitad de mí.