jueves, 18 de octubre de 2007

NuesTra AuToBiogrAfía


La autobiografía. Cada persona, desde el momento mismo en el que nace, tiene una. Ella es la que nos forja un pasado, la que nos hace ser conscientes de nuestra existencia. ¿A quién no le gusta recordar momentos de alegría?, ¿quién no ha soñado nunca con cumplir un sueño?, ¿con dejar algo de nosotros en el mundo cuando muramos, que lo mejore y lo haga avanzar?.
Así es el ser humano: desde el momento en el que nace se empieza a formar como persona, empieza a direccionar su vida, a procurar satisfacer sus necesidades, a ser reconocido socialmente por sus semejantes, aprender para ser más libre (y disfrutar más de las cosas), criticar lo que no le gusta ( y alabar y fortalecer lo bello a su vez).

-Busca la felicidad-.

La persona tiene dos memorias: una verbal y otra emocional. La verbal es la que guarda todos nuestros recuerdos presentes o cercanos, como los lejanos; y en la emocional están presentes sentimientos que nos invadieron, tristezas que tuvimos, alegrías que celebramos, encuentros agradables, desengaños, crudas realidades e infinidad más.
En un sólo día, en el más corriente, expresamos una cantidad enorme de emociones. Éstas son las que nos hacen estar tristes o enamorados, sentirnos solos o bien queridos. Despendiendo de la cualidad de las mismas, en el futuro adoptaremos posiciones más alentadoras ante la vida en general, tendremos más confianza en nosotros mismos, o por el contrario nos veremos como personas desconfiadas, inútiles y con una baja autoestima. Y todo esto empieza a contar desde que somos pequeñitos. A partir de los cuatro años un niño normal ya empieza a tener sus recuerdos y sus emociones vinculadas a ellos. Empieza a verse "en el mundo" y a experimentar con él. Empieza a formar su autobiografía, sus segundos, su "yo"...

Cada uno de nosotros se conoce a sí mismo mejor que nadie. Nos sabemos esforzados por ser felices, por estar orgullosos de nuestra persona, por cumplir con los deberes que nos va exigiendo la vida, ...por tener una conciencia satisfecha.
Y no somos perfectos, y tampoco todos buscamos lo mismo, es verdad. Pero lo que sí necesitamos todos es vernos como personas fuertes y valiosas para los demás y para nosotros mismos. No olvidemos que la sociedad es nuestra casa, de la que aprendemos pautas para la vida, moral, normas de convivencia, celebraciones... Nos gusta (y necesitamos) compartir tanto el llanto como la alegría, expresarnos, y gritar que el mundo puede ser muy grande, pero que nuestra pequeña pequeñez es aún más valiosa....que somos alguien, con un pasado que nos condiciona, un presente que se nos escurre y un futuro aún por realizar...

Son los recuerdos los que nos dicen cómo fuimos, quienes somos, y de la manera que vamos a guiar nuestra vida.

sábado, 13 de octubre de 2007

La lUnA baiLanDo soBrE la BarANdA blAncA


La luna sigue bailando sobre la baranda: blanca, redonda, sonriente. También plácida, acompasada y donosa.

Lunera...

Ojalá esta noche estuvieras junto a mí y pudieras ver todo lo que yo veo..., todos estos tejados oscuros y pequeños adornados con flores de colores vivos en los balcones. Es una imagen bonita.

La gente pasea abajo en la calle...y yo pienso en ti..., y siento que te quiero y que mi único deseo es seguir soñando de esta manera, bailando alegremente sobre una baranda, sabiendo que nunca me voy a caer, porque mi ilusión es infinita.
Cantas conmigo una canción tan hermosa que ya no existen notas...ni oídos...capaz de reproducirla...

La luna sigue
Y sigue
Ella nos escucha...

Ahora el día se acaba y tú y yo continuamos juntos...

Sé que a tu lado descubriré el mundo que me espera tras estos balcones.

jueves, 11 de octubre de 2007

La mUerTe, unA eTapA máS


Algo de miedo sí le tengo a la muerte.
O más bien se le puede llamar respeto.
Mi miedo radica en el hecho de dejar de ser consciente de mi misma, de perderme, de olvidarme en algún rincón, sin tener siquiera la oportunidad de saberme en tal estado.

Si vivimos, y el mundo nos parece tan maravilloso, y nuestra existencia la sabemos afortunada..., entonces no nos queda más remedio que pensar que nuestra vida tiene unos sentidos, unas direcciones. Somos seres "ante el mundo" y "ante la vida", y a la vez somos parte de ese mundo y parte también de esa vida. Vivimos comunicados con lo que amamos, con lo que aborrecemos, con lo que deseamos, lo que nos es imposible y lo que nos es incomprensible. Todo forma parte del mundo del que nosotros formamos parte y todo convive con la vida de la que nosotros también somos partícipes. Y la muerte es una etapa más de la vida, como puede serlo nuestro nacimiento al mundo, nuestra infancia, nuestros caóticos años de adolescencia y nuestra liberadora etapa de madurez.

Yo me he acostumbrado a ver el mundo a través de mis ojos, a sentirlo a través de mi propia piel; -ahora el mundo y yo ya somos uno-, y no concibo una separación tan horrorosa entre nosotros.
Pero sé que es irremediable, y por ello no me aferro histéricamente a ella. Es un regalo que disfruto porque lo tengo, y mediante él tengo la gran posibilidad de poder pensar yo misma sobre todo esto que me rodea, porque todo se ofrece a juicio.

Me construyo viviendo, y muriendo finalizo esta gran hazaña, poniéndome en manos de lo desconocido..., que nos debe de querer mucho para darnos la oportunidad de PENSAR...

pArA reFlexIOnaR...

"La conciencia es la consecuencia de algo"

de mi profresor de Percepción...

sábado, 6 de octubre de 2007

viernes, 5 de octubre de 2007

CuaNdO muChOs añOs se VuElvEn triStEs


¿Que qué veo?, el tiempo me ha vuelto borroso y hace meses que no limpio el cristal.
¿Que cómo me veo entonces, dices?, pues solitario, viejo y algo loco. Mi lengua ya no es mi lengua, hace ya una eternidad que ha dejado de serme útil, ya no merece la pena; los sonidos ya no le sirven a nadie, las palabras, las notas y las canciones, las letras de mis poemas han dejado de ser tales y se han vuelto imperceptibles, al igual que yo me he vuelto impaerceptible en mi cristal.

Ya no sé bien quién soy. El mundo, el mundo tiene la culpa. Siempre tan misterioso... Por eso ahora estoy perdido. Sí, me miro, pero ya no soy yo. Soy una mancha indefinida e imposible de borrar, una mancha que se pregunta. ¿Que qué me pregunto?, infinitud de cosas: porqué las luces parpadean a lo lejos, o porqué el cielo oscurece tan temprano en esta calle. Dicen que preguntarse mucho es malo. Debo de ser malísimo, porque para mí todo es susceptible de pregunta. ¿Que por qué soy así?: mis pensamientos son lo único que no me ha abandonado en mi vida. Por eso los quiero tanto, por eso los utilizo tanto. Pensar es gustoso, pensar es una lucha interna por uno mismo. Y yo aún no he luchado lo suficiente por mí. Aún necesito no verme más en este espejo, y poder seguir teniendo una excusa diaria para buscarme...

¿Tan perdido estoy...?

miércoles, 3 de octubre de 2007

Si no BuScaMoS

He nacido en un mundo de hombres, un mundo de hombres afanosos que viven tranquilos. No se preguntan por qué existen. No se preguntan qué quieren llegar a ser. No les interesa lo abstacto, eso lo dejan para los burros, los que se agobian inútilmente.
Trabajan, besan, matan, estudian, comen, cantan, fuman, escriben..., y no se han preguntado por qué, cómo son ellos en realidad; no, aún no se puede decir que estén vivos, sólo son unos inconscientes: el mundo les mira y les reta cada día tras sus ventanas, y ellos aún no ven nada: sólo ven nubes, sólo ven hojas, sólo ven un puñado de seres vivos inconexos y desordenados...

Si el hombre no aprende, si el hombre no pone metas a su vida..., ¿hacia dónde se supone que va...?; ¿querrá el hombre quedarse quieto?... Pienso que nuestras vidas tienen la necesidad de llenarse de sentido. La vida que los seres humanos poseemos no sólo aspira a perpetuarse y a ser feliz, sino que aspira a mayores buscando respuestas y acciones que enriquezcan su vida espiritual e intenten colmar ese vacío interminable que permanece fijo en su corazón.
"No todos los silencios son iguales..."