viernes, 13 de febrero de 2009

VerAnO


Recuerdo el murmullo de las olas..., es verano. Un brisa cálida y marina me devuelve a mi infancia. No sé porqué, pero me siento niño..., siento unas ganas jóvenes por bañarme en el mar.

Tumbado sobre esta hierba tan verde, y rodeado por dios sabe cuántos diminutas hormigas, ¡qué puede pasar que no sea maravilloso!, es como cuando te metía en el agua de improvisto y salías mil veces más hermosa.

Es verano, verano... Lo dicen las sombrillas de colores y lo digo yo.
Es.
Es esta inocencia tan pura de las cosas.
Son estos ojos de niño que admira y toca, que caza y corre.
Son estos ojos. Oh! yo lo recuerdo. Es esta brisa, ¡esta misma!. Es este instante, el verano era así.

miércoles, 11 de febrero de 2009

MirAnDo poR la VenTaNa


Escondamos este silencio tan incómodo,
y sonriamos un poquito más,
esta no ha sido una tarde fácil:
a veces los árboles no dan fruto
y así se porta la vida...,
y mientras tanto
miro por la ventana con otros ojos.

Ya no sé medir la culpa que me habita,
me voy volviendo dura
...y no quiero
...por dios que no quiero,
siento algo de pena
por no poder hacer algo más,
por no decir algo menos...,
pero ya no sé...ya no sé...
...ya no sé a qué horizonte más mirar
por esta ventana.

Esta no ha sido una tarde de silencios,
y, sino ofendo...
tampoco ha sido una tarde que me hubiera gustado vivir,
esta ha sido una tarde lenta, una tarde pesada,
porque tras mi ventana sólo he encontrado
un horizonte.

sábado, 7 de febrero de 2009

IguAl


Sintiéndome como me siento...,
¿qué palabras usar?,
debería dar igual.

No,no es para bien,
al contrario,
todo lo contrario,
eso dicen mis ojos,
eso repiten,
eso...desde cuando sólo sabes tú.

¿Qué palabras usar si da lo mismo?,
no encontraré paz esta noche
ni a tu lado
ni sola conmigo misma,
esta luz que nunca ha existido
no sé porqué empiezo a echarla de menos...

Lo peor... de todo
es el silencio,
sube por mi garganta
pero no se escapa,
debo de estar muerta
puesto que no creo palabras
¡gritos!,
puesto que me he convertido
en una farsante con mi vida,
¡habría reaccionado, créedme todos!,
pero ésta ya no soy yo misma,
sino otra,
una imagen,
un descuido.

viernes, 6 de febrero de 2009

En lA nOcHE


El cielo arremolina vientos grises;
me encojo,
ya no soy,
ya no existo.

Esta calma
que viene para irse
es venida de lejos;
surca los viejos tejados,
y colándose por mi ventana
intenta acercarse,
sé bien lo que dice,
la escucho atentamente.

Es esta noche,
por eso ha venido,
¿pero querré seguirla a ella,
vagabunda, la más bohemia?,
el frío tambièn convive
con sus extraños van que no vuelven,
con sus querer marchar siempre lejos.

¿Y si me acostumbro más tarde
a una vida errante?,
¿y si no vuelvo a echar de menos
esta casa, esta inquietud?,
el frío también será mi amigo,
callado y sincero por siempre;
pero, ¿y si no vuelvo?
¿y si me voy...demasiado lejos?.

El cielo arrremolina vientos grises;
me encojo,
ya no soy, ya no existo.

Quieta, estaré muy quieta,
como si muerta o dormida,
como una niña cansada
o mujer a la espera;
no existo,
no existo,
ya no.

MaMá


Perdona mamá
Por regalarte esta piedra,
Yo quería traerte el cielo entero
Y así cubrirte toda
De estrellas...

Perdona mamá,
No pude arrancar para ti el cielo,
Ni la luna,
…Ni ningún planeta,
Ni siquiera pude
Traerte un angelito dorado
De esos que día a día te velan...

Perdona mamá,
Lo intenté, pero no llegaba
A ninguna concha pequeña,
Es que el mar
Me las quitaba,
Y a mi todavía
Me asustan sus mareas...

Perdona mamá,
Tampoco pude
Arrancar del jardín
La flor más bella,
Era muy bonita y muy roja
Pero al cogerla
Me hice herida
Con sus espinas pequeñas...

Perdona mamá
Por regalarte esta piedra,
Que, aunque es lisa y redonda
Es la única
A la que le di pena...

jueves, 5 de febrero de 2009

EllA


Entrecerraba los ojos con demasiada vanidad, lo sabía. Sin embargo, le gustaba hacerlo cada mañana. Le reconfortaba la luz del sol calentando sus ojos y abrillantando sus pupilas…, le reconfortaba demasiado.
Se definiría como una persona perezosa y terca, estoy segura, por no decir envidiosa, pero eso para ella era algo bueno, y por eso no le daba vergüenza admitirlo.
Esa mañana también habría borrado del mapa a su madre de no ser porque existía entre ellas el lazo más fuerte: el lazo de sangre. Su madre era su espejo, su futuro, un camino por el que ella iría hasta tener sus arrugas, su sentido de orden, de limpieza y pulcritud, su sentido del deber a cada paso que diera…, su madre era su destino, y eso, simplemente, era algo que no podía aceptar. Ella quería viajar por el mundo desordenadamente, conocer a gente de vida desordenada, tener hijos desordenados, y morir por causas desordenadas.
Pero tenía un sentido del orden muy fuerte, y en el fondo le daba miedo comportarse de una manera que a primera vista parecía irresponsable.
No quería admitirlo, pero ella no lo era, ella era quizás más ordenada que su madre, más autoritaria, más fija de ideas de lo que le gustaría. Por eso le gustaba cerrar los ojos cuando le daba el sol: ella no estaba, ella no era eso, y nadie la podría encontrar entonces para reprochárselo. Ella no era su madre, ¿quién habría podido pensar una cosa así?. Esa noche no había podido dormir pensando en ello, en sí misma, en la muerte. Tales cosas la habían obsesionado desde siempre, y tenía la extraña sensación de que eso no cambiaría.
Ella ya no quería pensar más, ella quería ser diferente, pero, ¿lo era?.

domingo, 1 de febrero de 2009

PalAbraS


Cuando la luz se esparza
por completo,
cuando nos quedemos
a solas y tan a gusto
en esa oscuridad,
¿bailarán esas palabras que diremos?,
¿qué dirán?.

Esa boca tuya,
...tan tuya,
simulará malamente y de nuevo
eso que dice ser
-felicidad-,
pero, por suerte, te conozco,
-tú no eres feliz-,
aún buscas, aún preguntas,
aún sientes ansiedad.

Esta falta de luz
¿no notas que invita al silencio?,
esta calma,
esta noche,
estas ganas de llorar que vienen y van;
nada se esconde, amiga mía,
aún confundido por el barullo del viento,
te oigo llorar.

Son tus ojos
que te han traicionado
al mirarme sin mirar,
y esa sonrisa...ésa que grita,
y ese lento y raro caminar.

Dime, amiga, amiga mía,
cuando la luz se eparza por completo,
¿bailarán esas palabras que diremos?,

...¿o no habrá?.