Siento haberte hecho llorar.
Nunca se me olvidará la enorme diferencia que hay de verte sonreír y de verte destrozado.
Es como si yo fuese un monstruo, que torno feas las cosas más bellas.
Aún insisto en decirte que, aunque creas que ya no importa, te quiero.
Y cuánto te quiero...
Que esté convencida de que no somos el uno para el otro, no quiere decir que yo lo asimile bien o que una gran parte de mí no me esté dando serios problemas...
Pedirte disculpas, porque esa sonrisa tuya era lo más bonito que tenías. Te ayudaré, con dolor y cariño, a recuperarla poco a poco.
Tú sólo querías la verdad, y yo te la di, a mi pesar.
Pero...me siento tan cruel diciéndotela...
Te devuelvo el corazón que me entregaste esperando haberlo cuidado como se merecía.
Y esperando que...no tenga oídos...
1 comentario:
Tú, no tienes que perdir disculpas a una persona que lo único que ha recibido de ti es amor.. y mucha mucha paciencia.
Si esa persona no entiende el significado de lo que implica la palabra entrega, no le aconsejo que la busque en un diccionario, pero si que practique con personas que tengan bastante menos que aportarle a la vida.
No hay personas mejores ni peores. Yo creo en esto firmemente. Pero las personas somos diferentes (a Dios gracias), y debemos buscar a alguien que nos complemente y que nos aporte, como mínimo, aquello que nosotros damos.
Tú eres una persona que se entrega a la persona que quiere, sin guardarte nada para ti. Me gustaría que Alberto me respondiese a una pergunta clara y concreta. "¿hasta que punto querías a mi hermana?"
Dicen que no nos damos cuenta de el valor de lo que poseemos hasta que lo perdemos.
¿quieres que te diga como es Bárbara? a estas alturas de la vida me veo bastante capacitada para hacerte una autopsia de mi hermana.
Es una persona, créeme, como pocas se te cruzarán en tu camino, pero será la única a la que has tenido tan de cerca. Una persona que lo único que ha hecho ha sido quererte. Una persona que se entrega incondicionalmente. Una persona que, te lo juro, hasta antes de conocerte a ti, era una asidua lectora de los grandes clásicos de la filosofía. Es una gran escritora, una gran luchadora. Es ante todo una magnífica hermana y una excelente amiga. Puede que sea la mejor novia que has tenido.
No soy rencorosa con nadie. No lo voy a ser contigo pese a la cantidad de motivos que me has puesto sobre la mesa. Tu cambiaste a mi hermana (y no precisamente para bien). Tú pretendiste condicionar sus deseos y enterrar motivos.
Lo único que ella te pedía era seriedad y atención! Lo único que yo te exigía era que la tratases como se merecía.
Mi hermana no es un momento, Bárbara es una maravilla de persona y si la querías... debías haberla tratado como se merecía. Con suma atención, prioridad, cuidado y cariño.
La edad no es un factor que se relacione con el grado de madurez.
Bárbara es, para mí, la persona que más admiro de todas cuantas conozco. La que más quiero. Recuerdalo.
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