
¿Qué es eso que llevas, amada?
está en tu mirada ahuecada así como vacía,
pero tú no eres un cuerpo fatuo
y acostumbrabas, bien recuerdo, a llevar el alma a diario,
a reír y llorar sin verguenza, a morir de risa;
es bien sabido, que son tus ojos el reflejo de ti
que respiras y comes por ellos
pero ahora...¿qué?, ¿qué agujero te ha caído tan negro?
¿qué pena insiste en perseguirte?,
los largos horizontes es mejor no pensarlos
-es bueno conformarse, quedarse con la duda-,
¿qué tiene tu alma encogida
que miras pero no miras
y engañas cuando dices mirar siendo mentira?;
-mientes mal-,
tú llevas algo que no compartes,
¿qué se te ha ido?
¿o no estás cuerda?, ¿...o lo estás demasiado?;
¿de quièn eres, -que ya no mía- que te siento tan lejos?,
...te miro y en tus ojos veo que ya no estás,
prefiero pensar...tampoco serás de nadie
ningún hombre querría mirarte una vez y otra vez volverte a mirar,
¿qué tan triste es hoy el día?
¿qué tan lejos cualquier solución?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario