Me miras
y la oscuridad
no puede perdernos,
aunque choquen nuestras piernas
y se mezclen nuestros labios
siempre te acabo encontrando
a mi lado;
y sonríes,
y en tu sonrisa crezco
lo que no crecí en años.
Lo sabes,
que por ti haría cualquier cosa,
que sólo me hace falta abrazarte
para saber
que no hay noches mejores
que las que paso a tu lado.
Todo lo demás es herejía,
te lo digo yo
que estoy enamorada de ti,
que tienes mi espada
y mi pluma,
mi alma acaso
en estas letras.
Y no te miento
si te digo que me vuelves
niña y mujer al mismo tiempo,
pues enredada a ti siento una dicha joven
y un placer adulto.
Quiéreme.
Mi risa y gozo
siempre serán tuyos.
1 comentario:
Un poema precioso.
Donde das paso al amor..
Con una pasión suave que desconcierta la piel..
abrazos.
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