jueves, 17 de abril de 2008

ExcLamAcióN



Amigos míos, para conocer al mundo hace falta conocer también sus cosas malas. Sino, somos ciegos de un sólo ojo, o bien, cojos de una sola pierna. Y no hay peor ciego que el que no quiere ver, porque no vive, sino que inventa. Se inventa a sí mismo y se dice otra persona, alguien fabuloso y admirado por todos; pero no le creáis: ¡observadle!, ¡observadle despacio!, ¿no veis cómo tiembla por dentro ante lo vivo?. Él no merece estar entre nosotros, él es únicamente una fantasía triste y caprichosa, que vive para no vivir, que ríe y llora únicamente cuando lo requiere el momento. Él no es un hermano de los nuestros, sino un fantasioso, un loco que se cree el único dueño de su vida, que sabe (cree saber) lo que debe hacer en cada momento.

Huír de sus seguridades aparentes, y acogeros a la idea de un ser humano finito que aspira a lo infinito sin saber porqué. ¿Tanto le cuesta al mundo aceptar eso?, ¿tanto os cuesta a vosotros?. Eso sí, los locos viven más contentos.

Haced lo que os plazca. Siempre escapé de esa gente a la que no le gusta reflexionar. Y digo reflexionar como quien dice meditar. Y que no os suene a una meditación religiosa y extraña. No me seáis vulgares, no me seáis como la mayoría, que solo cree lo que le cuentan.
Vosotros y yo vamos más allá que todos ellos, ¿no véis qué lejos estamos ya?: casi no se ven sus cuerpecillos en el horizonte. Se han perdido, pero ellos aún no lo saben.

Mi verdad es ésta: no hay mayor virtud que la humildad, ni mayor defecto que la arrogancia. Quien os vaya presumiendo de bienes, de amistades o de sabiduría, ¡cuán pobre es y cuán ciego está sin saberlo!; no sabe que su aparente felicidad en realidad no es tal. ¿Qué se oculta, pues, detrás de todo ese divertimento del hombre, detrás de la caza y la danza, el juego y el deporte, tras las conversaciones, las aventuras amorosas y la ostentación de cargos públicos?. Si se mira detrás de todas esas máscaras, no encuentra otra cosa que el miedo a estar solo, la soledad frente a uno mismo.

1 comentario:

Cynthia Leirós dijo...

Bonita entrada :) es cierto que quien más presume es aquel que más carece. Pero discrepo en un punto importante en tu crítica. No siempre es necesario meditar y buscar la verdad.. a veces está en uno mismo y en aquello que no conocemos y que ni siquiera sospechamos que existe. Tener esperanza en términos tan abstractos como es Dios..eso también es meditación..y es la más humilde de todas. Hay verdades que por más que busquemos no vamos a poder hallar. Otras muchas se nos esconden a nuestras intenciones..pero están al alcance de nuestro entendimiento.

Para conocer el mundo es necesario conocer todo..lo bueno y lo malo. :) eso cae de cajón jajaja sino tendríamos experiencias unilaterales y nos estaríamos todo el día dando trompazos con la realidad.

Increíble..como siempre :) un beso de mariposa. Tu hermana Cynthia.