lunes, 21 de abril de 2008



Quisiera detener
estos momentos fugaces,
que se escapan graciosos
por entre las comisuras
de nuestra risa;
coserlos con hilos duraderos
-para que esto no se acabe-,
de mis manos a tu pelo,
continuando a lo largo de ti hacia abajo,
...hasta chocar con la punta de tus dedos.

Sólo hace falta que me mires
para que no me importe
si la película ha terminado
o si estamos en anuncios...;
si hoy es domingo
o si es día de semana
y no nos está permitido acercarnos demasiado...,
¿porque sabes qué?
me he hecho inmune a todo lo que atente contra nuestra felicidad:
soy un plástico, un paraguas, un cristal vertical...

Te miro
y en tus ojos veo a un niño
que brilla furiosamente sus horas felices a mi lado,
-a mi lado-;
a la vez te me arrimas muy cerca,
...y comprendo que tienes palabras de hombre
y que hay más brillos en tus ojos
de los que yo observo.

-Dime más veces que haremos locuras juntos-.

¡Cómo me gustaría tenderte
en el mismo medio de todo paraíso!:
-en mi mitad te regalo
todo lo que soy como mujer,
la causa de lo que será seguro mi mayor logro en la vida.

Mis manos quieren traerte conmigo,
convertir esta noche
en manantiales de agua fresca montañosa
-de ésa que nace tan cerca del cielo-.

Quiero pasar las horas
oliendo tu pelo,
jugando a morderte,
e ir a esconderme
en donde sé que seguro seguro... vas a encontrarme.

Estoy enamorada, por eso te escribo y escribo más todavía,
mis manos están tan frías desde que no estoy a tu lado...;
guárdame como lo haces siempre:
-cómo si atesoraras un tesoro-,
y sonreiré con sonrisas que nunca antes habías visto.

¿Sabes ya lo que es el amor?...

No hay comentarios: