jueves, 24 de abril de 2008

ResPirEmOS profUndAMente



No me gusta hablar en plural, pero cojamos aire. Lo importante es disfrutarlo a fin de cuentas, aunque no consigamos llenar los pulmones.

Estamos en una montaña. Muy elevada. Muy silenciosa. Muy fría.

Estamos solos: la grandeza de todo lo que nos rodea nos hace sentir pequeños, y, de alguna manera, míseros, como si estuviéramos obligados a admitirnos estrechos de mente... y largos de palabras.

El paisaje es tan puro... Este aire que respiramos es un aire virgen. Aunque su virginidad no arrastra inocencia ni candor. Es como si le hubieran quitado la ilusión demasiado pronto, como si lo hubieran desvestido tantas veces que ha perdido ya la verguenza. Como si tantas veces le hubieran pasado la mano por encima que su piel se ha vuelto áspera al contacto y fría de corazón.

Sin embargo os preguntáis cómo puede seguir siendo virgen este aire... Yo os lo diré.

Este aire es virgen porque siempre ha querido volar alto, porque planea sobre cosas grandes. En mi respiración veo que es un aire fuerte. Ha aprendido sabe Dios cómo. Pero su espítitu no ha perdido la nitidez: tiene aún alma de muchacho.
Representa para mí esa ansia que llevo tan dentro de conocer mundo, conocer climas, gentes, dificultades, océanos, pastos, ciudades, riachuelos... Todo es susceptible de admiración.
Claro está: sigue siendo un niño. Sigue siendo virgen.

Éste es, amigos míos, un aire de montaña. Es verdad que se ha desvestido ya muchas veces, ...pero ha vuelto a vestirse con otras ropas más intensas.

Respiremos... profundamente pues.

Admiremos el paisaje.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como un buen libro, el destino que toca vivir se muestra amplio, profundo y limpio; un libro del que sólo tu podrás escribir las líneas y los párrafos que formaran la historia de tu vida.

Nunca se sabe lo que se escribirá en la siguiente página, pero es recomendable respirar antes de apresurarse y escribir cualquier cosa, porque ese momento que cogemos para respirar nos puede ayudar a afrontarlo todo con paciencia y mejor preparación y así, el libro que es nuestro destino en la vida tendrá una historia memorable.

un cordial saludo.