lunes, 3 de mayo de 2010

AquÍ


Me he perdido aquí,
en la largura de tus labios,
con el pecho ansiado
-irrazonablemente despierto-.

Sólo volvamos a ser otra vez
a clavar de nuevo
el clímax, con las uñas, a la carne.

Muérdeme más a menudo
con los dientes largos,
apetecientes.

Yo soy aquella
que no conoces totalmente,
pero puedo ser tuya
y contenerte todo;
puedo llevarte conmigo,
hacerte un igual
que me represente.

Tras este milagro
espéralo todo,
mientras alentemos esta ansia
con mis pechos rompiendo tu boca,
¿qué podrá impedirnos nada?.

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