Mirarte no te miro
más allá de donde me llevan los ojos
unidos a la imaginación.
Mirarte
que si me paso
te observo
y hasta puedo contemplar
con miradas suaves y golosas
tu centro coronado por ti mismo,
tu último espacio.
Yo no te veo:
-yo te miro,
miro con ojos constantes
mientras eres y vas siendo
el tú
segunda persona del singular,
significante de quien eres.
Mirarte te miro
a ti,
tengo mi mirada en quien eres
mi pupila centrada agudamente
leyendo el manual
de lo que fue y es tu vida ahora mismo:
-eso eres tú,
el resultado de tantas causalidades
el más casual
el máximo acierto.
Por ello
que te miro,
y voy lejos observándote,
y a veces hasta contemplo
con miradas suaves y golosas
tu centro coronado por ti mismo,
tu último espacio:
-tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario