Amarte bien
quién pudiera
ante sí mismo colocarte,
adelante un paso
erguerte,
estabilizar estas sensaciones,
que tú eres cabal hasta en tus flaquezas emocionales
y yo te sujeto con manos templadas
-que no calladas-
mientras tú te mueves a tu gusto
por esta pista resbaladiza
de mis miedos por perderte,
que si no te tengo
tenerte...
tenerte...
el ahora mismo
¿qué peor sueño sería
-si sueño acaso-
posible ensoñación?.
Amarte bien
quién pudiera,
quién supiera la manera.
1 comentario:
Este poema junto con "Seriedad" van de la mano y, sin embargo, qué diferentes son.
No dejo de leer y de abrir los ojos escondidos. A veces, muchas veces, callo por miedo a estropear lo ya escrito.
Bicos.
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