Mi almohada está fría:
-hoy no me he separado de ella,
le he contado poco a poco
todo lo que me ocurre para que no pueda dormir.
Ya cayó la noche y el cielo está muy alto
y muy oscuro,
y yo sigo siendo la misma aquí abajo
con mi cabeza que no sabe estarse callada.
La escucho...la escucho,
pero estoy cansada,
me he vuelto apática así de repente
como si tuviera cinco años
y la vida fuese demasiado broma
como para tener que tomársela en serio.
Me ves pero no me ves
y no me entiendes porque ya estoy muy lejos,
dirás que llevo aquí poco tiempo, pero...
¡hasta el cielo está ya altísimo!,
yo debo de ser ahora más pequeña a todos los ojos,
me he convertido en una risa burlona e inocente
que es mejor ocultar tras la persiana.
Mi almohada está fría:
-hoy no me he separado de ella,
a ella sí que se lo he contado todo,
todo lo que no me han dado
y todo lo que puedo y no puedo conseguir,
todo eso que sigo siendo a pesar del fraude.
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