Querido amigo, ¿qué define a un alma de escritor?, ¿su afán por escribir acaso?, ¿su crudeza mundana y triste?, ¿o su imaginativo y huidizo pensamiento?.
¿Qué es lo que define a un escritor?. Un escritor puede ser muchas cosas, pero siempre es un artista y un pensador. Y puesto que yo me considero una artista y una pensadora, a mi vez soy escritora, y escribiendo descubro cosas nuevas de mí que antes no conocía, como si mis palabras y yo fuésemos creciendo a ritmos diferentes.
Un escritor se puede preguntar -¿qué importa de cada día?, pero nunca -¿por qué las naranjas de hoy son tan caras?. Porque un pensador es semejante a un filósofo, y tanto el uno como el otro saben sólo formularse cuestiones importantes.
Yo no podría ser escritora si no pensase que un “te quiero” se puede decir de muchas formas distintas, y no me refiero a formas escritas. En ese papel se distingue un artista, un diferente, un amante de nuevas sensaciones. Querer como quiero, que me sientas a través de mis palabras, de mis expresiones y de mis frases; que me sientas a través de mi voz y del olor de mi piel; conseguir que te estremezcas de placer, o sólo conseguir hacerte sonreír; eso es arte. Y me gustaría escribirlo, escribir de qué manera me haces feliz con una mirada o un guiño cómplices…, cuán tranquila me siento al estar a tu lado, o la grandiosa necesidad de superarme por ti, es lo que hace de la vida cotidiana algo preciado y digno de experimentar.
Querido amigo, ahora que las naranjas, verdes, amarillas y rojas hojas se entretienen en alcanzar, desde los árboles, el suelo, me acuerdo de todos mis otoños e inviernos anteriores. Y doy gracias de que la vida siga, porque es en la continuidad donde te he encontrado, en las extensiones de los días y tras las infinidades de los minutos de cada noche.
Este frío y esta aparente necesidad de quedarse quieto, me han hecho recordar otras tardes en las que creí que el tiempo no pasaría y había decidido detenerse. Pero ya me ves, que aquí estoy, que el tiempo ha y sigue pasando; y que tú, yo y los demás, vamos cambiando con él. ¿No notas mis palabras más cercanas, más familiares?, ¿no sientes casi cómo te las estaría susurrando de estar ahí contigo?. Pues no sólo mi voz, sino mi aliento y mi ánimo también quiero que los sientas, pues quiero que formen parte de ti. Yo quiero formar parte de ti. Pero, ¿cómo lograrlo?. Ni en el acto sexual más apasionado y placentero consigo llegar a ti, a todo lo que tú eres. ¿Cómo tenerte?, ¿cómo amarte acaso?...
1 comentario:
jeje. tienes las ideas claras eh?
yo ni soy poeta.
ni soy escritor.
eso indicaría tener mérito. yo no lo tengo.
por eso solo escribo, sin mérito, por necesidad, por vicio. por gula.
me gustó tu escrito. siento conocerte un poco más en cierta manera
un beso
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