Nunca habrá un último poema…
¿sabías?,
ahora lo sé.
Y ya de nada te sirve
que vengas, como cada día haces,
-imagino que inconscientemente-
A obligarme a recordarte.
Porque no, ya no lo habrá,
y de haberlo tampoco será tuyo.
Escribirlo para ti
es algo del ayer,
y ahora pretendo mirar
hacia el futuro:
y allí no estás tú,
ni tú ni tu recuerdo.
A partir de ahora
me sentaré delante de la ventana,
como siempre,
y pasaré a sentirme un poco más sola,
sin ti al fin y al cabo,
sin ti y las preguntas
que me obligas a hacerme
una y tantas veces.
Ya estoy cansada
de que sólo dudes cuando se trata de mí;
cansada...,
cansada y sin fuerzas.
Eso sí,
¿escribir?
¡siempre!.
Lo único malo de este asunto
es que será más difícil sin ti...,
pero seguiré.
P.d- Gracias a un amigo que me dió la inspiración.
No hay comentarios:
Publicar un comentario