jueves, 2 de abril de 2009

CaoS

Afuera se desvanece una lluvia nerviosa, decidida, pero revuelta, que no responde a ningún orden lógico, a ninguna manera razonable.
Me gusta esta lluvia, alzo los ojos, parte del cielo es gris, no se ha vuelto, lo es, sólo gris, que no parece llevar a ninguna parte. El tiempo no existe cuando lo miro, ni cuando cierro los ojos adentrándome en mí, ¡es tan difícil saber lo que pienso!.

Un chaparrón sacude violentamente la ventana, no debería dormirme, ahora no, ahora que siento que estoy desenmascarando la vida, y desnudándola por completo. Me siento bien desnudándola, siento que es una tarea difícil, ¡cuánta gratitud me aporta!. La veo reírse cada día, camuflada en cosas vanas, diciéndome una mentira tras otra, sin sentir vergüenza, vergüenza por querer aparentar algo que no es..., ya casi se ha quedado completamente desnuda a mis ojos, y ahora sólo es momento, momento que pasa, repetidamente, sin sentido alguno.
Quizá yo también me esté quedando vacía..., no tengo a nada a que aferrarme, sin Dios, sin valor, sin fin en la vida..., ¿qué es de mí entonces...si yo misma me he reducido?, si yo misma sólo me siento nada, una nada sin sentido, una nada que es momento.

La casa está en silencio, mi casa, mi silencio, y el de los que duermen allí, en el piso de abajo. Hace mucho que yo no duermo como si nada pasase, porque todo pasa, aquí dentro, y afuera, allá a lo lejos, y nadie da explicaciones. ¿Existo yo realmente o sólo son ilusiones mías?; puedo creer que existo, me estoy engañando, a lo mejor no existo, y me engaño, siempre me engañé, me engaño sobre que existo, y en realidad no existo, nunca he existido, por eso me engaño: puede que me dé miedo admitirlo.

Tú existes, a mi lado, o separado de mí, alegre o infeliz sigues existiendo, y te notas las manos, y sabes que respiras, ¿por qué no te sorprendes?..., la costumbre ha matado todas las aventuras de tu vida. Por eso ya no eres del todo, eres una existencia incompleta y sosa que vive maquinalmente, como todo el mundo. Es una realidad triste eso de vivir maquinalmente, sin ansias, sin valorarlo todo, todo cuanto respira, ama y siente, todo lo que supone un esfuerzo. La vida es todo eso, tú eres todo eso, si quisieras, si quisieras serlo, ¡cuánto me gustaría que quisieras, y poder compartir contigo todo lo que yo siento, que me desborda y que me hace temidamente feliz e insaciable!. Todo es demasiado, demasiado para mí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La costumbre, la monotonía, la pereza, la inflexibilidad, el desinterés, la apatía... todo nos conduce a una absurda vida vacía de reflexiones, de pausas, de cambios buscados, de atrevimientos, de sentimientos. Es fácil: sólo con levantar la cabeza y mirar a nuestro alrededor más cerca y preguntar, la única respuesta será el silencio.

Bicos