jueves, 15 de mayo de 2008

Mi huManIdaD


Mi humanidad me impide darle la espalda. Miro al principio, pero después echo la cabeza hacia atrás. Quiero hacer como que no he visto, pues hay algo en mí de inocente todavía.

Pero ya me he reído de esa inocencia, ay...tantas veces: ya he mirado, y me he regocijado en una sonrisa plácida y tranquila, ausente de remordimientos...

¿Seré yo inmerecedora de mis padres?, ¿seré yo una deshonra?, ¿una boca torcida?, ¿amoral?, ¿demasiado humana acaso?...; ¿habré yo abandonado mi espíritu?, ¿habré alimentado raíces débiles?, ¿estaré ya en el último de todos los ocasos?.

Mis pies están fríos. A pesar de que la temperatura que me rodea se podría decir agradable. Ellos tienen frío. Y mis manos frías los calientan.

Aún crezco. ¡Dadme tiempo si queréis exigirme!, mi humanidad es tan pronunciada...tan generosa...tan ingenua a veces..., ¡mi alma es tan artista!...

Mi humanidad se pasa horas enteras dándose permiso, dándose fuerzas para reírse de mi otra parte, mi parte ingenua.
Mi humanidad es tan sencilla de entender si uno quiere..., si uno simplemente está dispuesto a ello...

Mi amor siempre siempre...es verdadero; es fértil y crece en las copas más altas de los árboles.
Mi amor hace honor a la palabra.
Mi amor es desinteresado, y siempre mira a los ojos con un brillo mezcla de ingenuidad y pasión.

En mí residen juntas... niña y mujer.

1 comentario:

Cynthia dijo...

Quizás, de una forma errónea todas las personas nos describiríamos como tú.

El paso de niña a mujer creo que no es un momento, es simplemente, un proceso. ¿por qué huir de la inocencia con la que nacimos Bárbara, si es ella precisamente la que nos hace ser más humanos?

Sé que muchas veces no te entiendo. Y me reafirmo al leer eso que dices de:

"¿Seré yo inmerecedora de mis padres?, ¿seré yo una deshonra?, ¿una boca torcida?, ¿amoral?, ¿demasiado humana acaso?...; ¿habré yo abandonado mi espíritu?, ¿habré alimentado raíces débiles?, ¿estaré ya en el último de todos los ocasos?"

Perdona. Desconozco la causa de ese párrafo. Todos tenemos buenos y malos momentos. Todos nos equivocamos. Todos nos fallamos y fallamos al mundo. Pero, cuando escribes, ¿no te niega tu conciencia? Una persona con tantas perspectivas como las que intentas crear tú, no puede ser una persona vacía, ni que haya cosechado raíces débiles.

No te digo esto porque sea tu hermana. Yo, como tú, me duele ver a la gente que quiero triste. Y me gustaría poder ayudarte y decirte que me encantas como hermana y que nunca te cambiaría. Y me gustaría poder convencerte de que las personas como tú escasean; y me gustaría que desistieses de escribir este tipo de entradas que, debido a que sólo guardan mentiras, dañan a quien las lee.. y supongo que a quien las escribe.

Un beso muy fuerte de tu hermana que te quiere.