jueves, 30 de agosto de 2007

QueRiDO nAdiE...

Querido amigo, he entablado contigo una amistad que va más allá de un mero intercambio de palabras, pues a ti te he dejado ver, como si fueran tuyos, mis sentimientos más profundos y más íntimos.

Querido, ¡absolutamente querido!, la vida en sí misma se atañe únicamente al valor que yo le concedo, ni más, ni acaso menos; únicamente al valor que yo, ya sea por sabiduría o por capricho, quiero darle. Soy dueña de mi vida, por lo menos de parte de ella en realidad, de la parte más importante al fin y al cabo: de mi mundo cognitivo, de mi mundo del pensamiento, de mis emociones, de mis metas...

¿La vida es deber, es compasión, es egoísmo?, ¿qué es la vida?, ¿soy yo?, ¿escribirte acaso?, ¿la vida no sería algo así como conseguir un sueño?, ¿hacer un mundo más justo?, ¿la vida acaso no sería amar...?.

Intento, aunque no puedo, hacer que la escritura diga tantas cosas...

2 comentarios:

Jinete dijo...

La vida ciertamente puede irse en amar. Innegablemente. Y quizá sea ese, aparte del conocimiento, el motivo más justo para entregarla.

Anónimo dijo...

Buenos días Bárbara. Soy Rubén. Tuve que entrar como anónimo a escribirte, pues no tengo blog y tampoco se como va exactamente esto (me vas a tener que enseñar).

He estado leyendo esta mediodía, antes de comer, varios de tus comentarios del pasado año.

Me ha chocado mucho que una persona tan encantadora, inteligente, con tanto que dar y ofrecer al mundo, tenga muchas veces un pensamiento tan triste y oscuro como a veces me ha parecido leer. Solo espero que fuera una época pasajera de soledad, o simplemente un pensamiento extraño y que ya no lo tengas más.

Si bien sé bastante bien a qué te refieres, aunque eso es algo que me tendrás que preguntar en otro lugar (y en otro momento, pues ahora estoy bastante ocupado y es largo de contar). Esa sensación de que todo no vale para nada, de no saber qué demonios se hace aquí, de no estar seguro de si tu vida tiene algún sentido concreto o de si el camino que consciente o inconscientemente sigue uno, tomando determinadas decisiones a diario, es el correcto. El no saber si por el solo hecho de girar a la derecha va a suponer un cambio radical, para bien o para mal, o simplemente va a ser un giro más...

Si, yo también me como mucho la cabeza, le doy muchas vueltas a muchas cosas, tengo muchos miedos, aunque no los exteriorice... pero así es la vida.

Como definirla? Yo la defino como una película en la que uno mismo es el protagonista, las personas que queremos, las más allegadas son los secundarios; el resto de gente conocida: personajes de reparto. Y los demás que nunca conoceremos, son los extras. Lo bueno? Que aparentemente (y eso tb puede ser malo) somos nuestros propios directores, productores y guionistas. Decidimos por voluntad propia qué hacer, cómo y cuándo hacerlo. Aunque a veces alguien nos tenga que ayudar o nos ponga trabas, y no siempre se consiga el resultado deseado.

Existe Dios? También me lo pregunto. Soy persona de ciencias, y algo exceptico al respecto, pero aun así creo que algo más tiene que haber que puso el primer granito de arena antes de que todo lo demás se fuera creando fruto de la casualidad y el destino. Destino que gracias a Dios (qué irónico, no?), me ha llevado a conocerte y a entablar una bonita amistad, que ojalá dure más que el mismo tiempo.

Un beso.