domingo, 28 de junio de 2009

ReflExiÓn

No es este el cuerpo que abrazas tan placenteramente
y que estrechas como si fuera el único del mundo -pero sólo ahora mismo-
porque el mundo está plagado de cuerpos extradulces e insaciables,
no es este el cuerpo que siempre estará junto a ti
y siempre dispuesto a actuar desgarradoramente en caso de una pasión incontrolada.

Todo es más pasivo.
Es algo más que añadimos al antes y creemos estar viviendo
y siendo personas en proceso de desarrollo, ¡de creación!.

Este es el mejor espacio que he ocupado en muchos meses
por quejarme -aunque inútilmente-
veo que sigo siendo alguien con una voz
y que a nadie le va a molestar que yo me queje.

No es este el cuerpo ni soy yo la persona
porque este mundo no es para mí
ni quiero crecer en él como "así son las cosas".

Busco cambiar si para eso experimento dando palos de ciego,
hundirme ¿y qué más y mejor razón que por mí misma?,
buscar el espíritu del sentido de las cosas que hace tiempo que se ha ido
intentar no terminar al menos la cerveza de turno
caminar más despacio
no querer estar siempre marchándome
resigarme ¡eso nunca! a vivir las cosas como los demás consideran oportuno.

No es este el cuerpo
ni es esta el alma
ni es este el ánimo siempre terso y suave.

Me considero indeterminada,
alguien para caminar sobre los tejados y no descender,
una inconsciente y maravillosa oportunidad de vivir libre,
escribir palabras porque sí
poder estar chillándole al oído a cientos de personas y que no escuchen nada.

Me considero afortunada.

No hay comentarios: